
Hace unas semanas compartí con vosotros un delicado trabajo de comida en miniatura, que nos hacía sentir como Gulliver entre los enanos. Hoy, al igual que ocurría en los viajes del famoso capitán de Jonathan Swift, nos encontramos con la situación opuesta: comida gigante, seres diminutos.
Se trata del excelente trabajo fotográfico de Christopher Boffoli, que ha recreado una gran variedad de escenas del día a día en un mundo en el que los alimentos adquieren enormes dimensiones. Así, encontramos a gente arando la tierra sobre tomates cherry, o usando espárragos trigueros como andamios.






