
Tal vez la pregunta con la que empieza esta entrada es un poco capciosa, ¿por qué algunos libros de recetas son malos?. ¿Estoy diciendo que hay libros malos y libros buenos? ¿Son muchos los libros malos, o son pocos? ¿Soy yo, alguien que puede juzgar los libros de recetas? ¿En qué se puede caracterizar un libro malo? ¿No seremos nosotros los que no sabemos hacer e interpretar las recetas que en ellos vienen? Seguro que nos podemos hacer mil y una preguntas, intentemos resolver algunas.
Yo voy a poner mi granito de arena para intentar deshacer la madeja que acabo de liar, bien liada. Bien, libros hay muchos, cientos, miles o muchos más de miles, probablemente en esto de las recetas de cocina. Probablemente un buen libro se identifica a simple vista: un buen autor, una buena construcción del propio libro, y encima las recetas son impresionantes. Bueno, probablemente, tampoco hagamos ni una sola de esas recetas y tengamos el libro muerto de risa en la librería. O probablemente no.








