
Resulta curioso que un vino con un nombre tan sacro, contrapuesto a la natural desinhibición que suele acompañar el comportamiento en época estival, incita más a la transgresión que al retrotraimiento espiritual. Y es que el Tres Obispos es un vino promiscuo por naturaleza, que casa convenientemente con la mayoría de situaciones en las que lo podamos poner a prueba en nuestra mesa este verano.
El tres Obispos, es un vino rosado elaborado, a partir de la variedad berciana por excelencia, la mencía, por bodegas Pittacum, bodega ubicada en la localidad de Arganza, en tierras del Bierzo leonés y perteneciente al Grupo Terras Gauda.
Debe su nombre a la leyenda de que, buscando un lugar de distancia equidistante, emplaza hasta tierras bercianas a los obispos de Astorga, Orense y Lugo, como origen de secretos concilios donde exponer y resolver sus cuitas.









