Beber un buen vino a un módico precio, lo podemos hacer todos, hoy en día con seis euros podemos comprar vinos que nos sorprenden por su gran calidad. Los hay de todo tipo, blancos, rosados, tintos jóvenes, de crianza, etc.
Tenemos a nuestro abasto vinos de prácticamente todas las zonas vinícolas de España, lo que demuestra que la riqueza vinícola española es muy amplia y además denota claramente el buen hacer de los bodegueros españoles.
Entonces, por qué en España el consumo de vino está bajo mínimos, por qué las nuevas generaciones de consumidores, no ven qué bondades posee esta noble bebida que es el vino. Lo cierto es que antaño, el vino era de peor calidad y la cultura vinícola brillaba por su ausencia, sin embargo el consumo era tres veces más que en la actualidad.
Aquel tópico que decía “el buen vino es caro”, no vale, ya que hoy en día como hemos mencionado antes, hay muy buen vino por un módico precio. Entonces, ¿cuál es el problema?
De una cosa no cabe duda, el vino está en nuestra sociedad y forma parte de nuestra cultura y los españoles elaboran un vino sin igual y de fama mundial. Un ejemplo a poner es la bodega vallisoletana Abadía Retuerta, esta bodega consiguió con su Selección Especial Abadía Retuerta 2001 el titulo del mejor vino tinto del mundo en el certamen internacional Wine Challenge 2005 que se celebró en Londres.
¿Cuál es la opinión que te merece el vino que encuentras actualmente en cuanto a la relación calidad-precio?
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Estoy totalmente de acuerdo con vosotros en que hoy por hoy, se pueden encontrar muy buenos vinos por un precio no muy elevado, por debajo de los seis euros. Respecto a la cultura del vino, supongo que los refrescos y la cerveza tienen mucho que ver, ya parece que sólo se come con vino en las ocasiones especiales. A mi gusto, no hay nada más relajante que llegar a casa, abrir una botella y sentarte en el sillón con una copa de buen vino.
Es cierto, se puede disfrutar en casa de vinos impresionantes, que si los pides en un restaurant te sale por un ojo de la cara. Para mi, no hay día que no tome una copita en la comida y en la cena, todo me sabe mejor, y lo que encuentro en el mercado pues hay para todos los gustos y bolsillos, así que cuando toca, me gasto unos euros más y disfrutamos de un buen vino en casa.