
A veces, las cosas son mucho más sencillas de lo que parecen. Un ejemplo de ello lo vimos hace no mucho con lo fácil que es preparar azúcar vainillado (y lo caro que es comprarlo). En esa línea os traigo hoy un sencillo truco para aromatizar el café.
Se trata simplemente de, a la hora de prepararlo, añadir al café las especias o semillas aromáticas con las que queramos impregnarlo. Tan solo hay que tener en cuenta las proporciones para que la cantidad de aroma sea el adecuado; Ashley, de Small Measures, a quien le he cogido prestado el truco, recomienda usar las siguientes por cada 8 personas dependiendo del aroma deseado.
El truco funciona tanto para la cafetera italiana (la de toda la vida), la francesa (la de prensa) y la americana (de filtros), así que no tenéis excusa no para aromatizar el café de ahora en adelante.
Vía | Design Sponge
En Directo al Paladar | Guía para preparar bien cualquier café