
Últimamente, me siento un poco crítico. Hace no mucho os hablé de la historia detrás de un plato de sushi —y todo el pescado que se desperdicia en el camino— y también de la máquina expendedora de huevos frescos —que denunciaba la explotación de las gallinas enjauladas—. Hoy os traigo algo sobre lo que podemos tomar conciencia fácilmente, y actuar en consecuencia. Se trata del largo viaje de nuestra basura, y lo ilustra perfectamente este vídeo titulado “Del plato al vertedero”.
Aunque no deja de ser cierto que el problema de los residuos no es algo exclusivo de la gastronomía, si que es verdad que, al menos en casa, la comida es lo que produce más basura —no en vano el cubo está en la cocina— por lo que no está de más conocer el camino que recorre aquello que desechamos, donde va a parar y qué podemos hacer al respecto.
De forma resumida, el trayecto de nuestros desperdicios comienza en el contenedor. Éste es vaciado en un camión, que lleva su contenido al centro de tratamiento de residuos. Allí se clasifica la basura en la medida de lo posible, tratando de rescatar todo aquello que pueda ser reciclado.
Aquí hay un detalle que me asusta. La mayor parte de lo que se recicla ¡Se vende a China! Aunque el video es estadounidense, es algo que también he leído de nuestro país. Es decir, que nuestra materia prima usada se cruza de nuevo el globo terrestre en barco en un despropósito solo equiparable al de los espárragos voladores.
Sea como fuere, todo aquello que no es potencialmente reciclable, se vuelve a cargar en un camión, rumbo al vertedero, donde las gaviotas se afanan en picar lo que pueden mientras unas excavadoras van tapando con tierra la basura, para que pase allí sus días, años, décadas o siglos, hasta que al fin se descomponga.

Como veis, detrás de la basura hay un largo engranaje, que tiene un gran coste económico y ecológico para la sociedad. Para que os hagáis una idea, en Valencia se pagan 25 euros al mes de tasa de recogida de basuras, que no es poco. Así que no está de más empezar a plantearnos qué podemos hacer para reducir nuestra basura, y así ayudar a disminuir el gran volumen de residuos que generamos.
Esta es mis lista de consejos:

Como veis, se trata principalmente de evitar comprar envoltorios innecesarios, aprovechar al máximo lo que compramos y, aquello que inevitablemente debamos tirar a la basura, clasificarlo para que se pueda reciclar. Así conseguiremos que menos basura recorra el largo camino de nuestro plato al vertedero, ahorrando mucho dinero y cuidando del medio ambiente al mismo tiempo.
Vídeo | KPCC en Vimeo
Imágenes | Daquella Manera, Alex E. Proimos y It’sGreg en Flickr
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