No tenemos ninguna afición por los cardos, y eso que los hemos visto comer a nuestros padres en repetidas ocasiones, a pesar de todo, y pensamos que como a muchas personas, es un alimento que todavía no ha despertado en nuestra curiosidad gastronómica.
Pero hay que reconocer que es un ingrediente saludable y con un sabor que gusta, aromático y ligeramente amargo. Pensamos que lo mejor es combinarlo con ingredientes que realcen y acompañen sus características.
El cardo (cynara cardunculus) es una planta de ramas gruesas y carnosas caracterizado por sus espinas del que se consumen las pencas. Originario del Mediterráneo, ya se consumía en la Antigua Grecia y Roma. Crece silvestre en zonas áridas y soleadas, y su cultivo, mayoritariamente se localiza en Cataluña, Levante, Navarra, Aragón y La Rioja. Se consume fresco durante todo el invierno, aunque los amantes de esta hortaliza suelen hacerlos en conserva y disfrutarlos todo el año.
Este alimento, también popular en Italia y Francia, es bajo en calorías, más del 90% de su composición es agua, cuenta con escaso contenido de hidratos de carbono, proteínas y lípidos, tiene vitamina C y vitaminas del grupo B, pero también en poca proporción. Contribuye a disminuir los niveles de colesterol gracias a la cinarina, lo que le otorga el sabor amargo y propiedades diuréticas.
Nos encantaría que nuestros lectores nos aportaran recetas en las que entrara el cardo en su elaboración, además de publicarlas en la sección De tu paladar, podría despertar nuestra afición por este ingrediente.
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yo cogi mucha mania al cardo, pero debo decir que fue porque en el colegio mayor en el que estuve lo preparaban fatal, vamnos era agua con cardo flotando.
Creo que le daría una segunda oportunidad
En mi casa es muy típico para Navidades: el día de Nochebuena nunca falta el cardo con bechamel y almendras… Después de años de comerlo a regañadientes, descubrí que me gustaba mucho…
Yo sólo lo he probado como dice patricia, con bechamel y almendras, y me gusta bastante, más que las acelgas por ejemplo. Habrá que probar más recetas :)
Es un tópico, pero mi madre lo hace riquísimo… Hay que calentar un poquito de aceite de oliva en una sartén y sofreir una cebolla muy picadita. Se añade una cucharada de harina, se remueve bien y se añaden unas nueces picadas. A continuación, se pone en la sartén el cardo cocido y se cubre con caldo de verdura o con agua, se deja cocer un rato y se le añade un poquito de pimentón dulce.
Como ya he dicho le dare otra oportunidad. Parece que casi todo el mundo se decanta por acompañarlo con frutos secos
Lo primero es elegir un buen cardo. Gordito y panzudo. Limpiarlo bien, penca por penca y castigándolo mucho más que a la acelga. Por la cara, i tiene muchos hilos puede hacerse pesado, y por el envés tirando de la telilla que lleva. No tiréis el centro blanco pues es lo más tierno. Se van echando los trozos como de tres por tres cm. aprox. en una cazuela con agua. Luego se tira ésta y se pone en la olla con otra agua limpia y sal. También se añade una cucharadita de harina prensada fuerte para que quede más blanco. Hay quién lo cuece con un poco de leche. Tiene que quedar tierno. Se nota hincando una uña y que entre bien. Se escurre. En una tartera se pone aceite y abundantes ajos que se doren, con un buen jamón con su grasita en tacos. Se añade una cucharada de harina, se baja el fuego y se rehoga bien. Se añade el caldo, se da unas vueltas y se tapa pero sin echar nada de caldo. Se apaga el fuego y se deja un ratito. (Aprovechando el calor de la chapa). Así lo preparaban mi abuela y mi madre y yo lo hago todavía aunque a mis hijos les gusta con bechamel. A mi me parece que esta salsa hace que todo sepa a lo mismo
PERDÓN, en el comentario anterior lo que se añade es el CARDO no el CALDO.
En la vega del Ucero, zona de El Burgo de Osma (Soria), tambien es una comida muy tipica en navidades convenientemente condimentada con almendras. Su elaboracion muy laboriosa debido a que hay que eliminar las hebras de las pencas, y un problema añadido es que se oxida muy rapidamente oscureciendose y oscureciendo las manos al manipularlo. Todo el trabajo, al final vale la pena porque es un plato esquisito. Diario de un burgense htt://diariodeunburgense.blogspot.com
Bien limpio de hebras y pelillos y simplemente cocido y con un chorro generoso de aceite de oliva virgen y un puñado de sal gorda, es una delicia.