
Los investigadores del CSIC no dejan de sorprender con sus proyectos en el campo de la alimentación. Ahora han revolucionado una bebida refrescante tradicional en verano como es la horchata al crear la primera horchata con bífidus activos de chufa, sin gluten ni lactosa.
Realmente no es una horchata ya que se trata de una bebida fermentada. En este caso a base de chufas que guarda solo la apariencia y el sabor con la Horchata pero que nutricionalmente no tiene nada que ver. En este caso estas bebidas funcionales son alimentos nutricionalmente completos que se pueden consolidar como sustitutivos de leches comerciales u otras bebidas de origen lacteo.
De esta forma también están investigando con bebidas fermentadas a base de almendra, avellana y otros frutos secos. Las bebidas se producen fermentando el líquido con bífidus a los que se les añade aditivos de origen vegetal como la soja, el aloe vera, etc.
Foto | photocapy
Vía | La Razón
En Directo al Paladar | Este año, la Auténtica Horchata de Chufa de Valencia
En Directo al Paladar | El primer Museo de la Horchata y la Chufa del mundo
Una pregunta sobre los bífidus: ¿realmente aportan una mejora sustancial sobre los lactobacilos del yogur de toda la vida? Además, una conocida marca de yogures anuncia a bombo y platillo que los suyos son los únicos que han demostrado sus beneficios en múltiples estudios científicos. ¿Qué hay de ello? Te agradecería cualquier aportación. Por cierto, la foto es un perfecto compendio de la alimentación funcional de nuestro tiempo. Nos devanamos los sesos para lograr una horchata con excelentes propiedades, para acabar acompañándola con un par de fartons (con sus huevos, su mantequilla...). Vamos, la recreación contemporánea del café con sacarina y bollo de nata.