
Hace poco una lectora de Directo al Paladar, Natalia Sánchez, nos hacía una consulta:
…suelo preparar muchos platos y me gusta esmerarme en la presentación, sin embargo siempre que voy a fotografiar alguno no me convence cómo queda la fotografía, y sin embargo me maravillo con las fotos que publicáis diariamente.
Agradecemos sus palabras. Aunque ya hay algo publicado en Directo al Paladar y en nuestro blog amigo Xatakafoto en referencia a este tema, nos gustaría ampliar un poco esta información. Hablaremos sobre todos aquellos aspectos de interés y trucos para conseguir fotografiar los alimentos y platos que elaboramos en casa.
Ya sabemos que la presentación de los platos es fundamental, pero también hay que saber iluminar y encuadrar bien los platos, y una vez tomada la foto podremos manipularla con programas informáticos que permiten mejorarla. Hoy hablaremos de qué cámara usar para la fotografía de alimentos.
La elección de la cámara y el equipo básico es algo muy importante. Si queremos conseguir resultados brillantes merece la pena invertir en un equipo de cierta calidad. Con esto no quiero decir que tengamos que gastar miles de euros en costosas cámaras reflex o de formato profesional, pero necesitaremos una cámara digital que tenga al menos 5 megapixels de resolución, cosa ya frecuente hasta en modelos compactos.
Si tenemos una cámara compacta de cierta calidad, que disponga de zoom óptico y opción de macro, le podremos sacar mucho partido. A partir de 150-200 euros encontramos cámaras de este tipo, con las que podremos obtener buenas imágenes si sabemos aprovechar sus posibilidades.

Pero para alcanzar resultados un poco mejores recomiendo cámaras de formato gama media, que sin ser reflex digitales, permitan mayor control sobre el resultado final. Son esos modelos con opciones de enfoque, exposición, visor con mayor información, zoom óptico 6 ó 7 x, etc. Las fotos que hago para en este blog están tomadas con una cámara de este tipo, una Minolta Dimage DHi, con 5 megapixels, un modelo que ya no se fabrica, por cierto.
Si dispones de una cámara reflex digital, mejor que mejor, ya que al ser reflex permiten ver la imagen real proyectada en el visor, con lo que el control sobre la imagen final es total. Además suelen estar dotadas de lentes de mayor calidad, más luminosas y de mayor definición, y con sensores de exposición sofisticados que permiten unos resultados muy profesionales.
Además este tipo de cámaras permiten intercambiar diferentes objetivos, por lo que poco a poco podemos ir ampliando las posibilidades de nuestra cámara sin tener que adquirir un nuevo modelo.
El inconveniente de estas últimas es, aparte de su mayor precio, que son más pesadas y menos manejables si las queremos llevar fuera de casa. Prefiero las de formato gama media, más baratas y por tener más opciones que las compactas. Respecto a los megapixels, no es muy determinante, a partir de 5-6 megapixels la calidad es más que suficiente. No tiene mucho sentido gastar más en una cámara de 10 megapixels para un uso no profesional.
Tampoco necesitamos objetivos de focal larga, más de 150 mm. ni gran angular (menos de 50 mm). La distancia focal ideal para este tipo de fotos está entre 50-150 mm. como máximo, y es mejor que permitan enfocar a 20-30 cms, con lo que conseguimos planos cortos (mal llamados macros) cuando queramos captar algún detalle.
Respondiendo a la pregunta de qué cámara usar para la fotografía de alimentos, recomiendo una cámara digital que tenga al menos 5 megapixels, de formato gama media, que sin ser reflex permita cierto control, complementada con un trípode estable que nos permita enfocar y encuadrar bien, evitando además que la foto salga movida, causa de muchas fotos “borrosas”.
Imagen epson | Flickr
En Directo al Paladar | Consejos para fotografiar alimentos
En Xatakafoto | Algunos consejos para fotografiar alimentos
He intentado incluir en este comentario el porqué las cámaras adecuadas para fotografíar alimentos no son las de formato medio si no eres un profesional. Pero no me lo admite. Tal vez por la extensión.
Os dejo un enlace a la explicación.
Perdona, carlos, cuando hablaba de cámaras de formato medio me refería a cámaras de gama media, las que se situan tanto en precio como en prestaciones entre las reflex digitales y las compactas.
Espero haber resuelto tus dudas. Un saludo.
No si no tenía dudas. Si tenía clara la confusión donde estaba. Pero es que la terminología es incorrecta. La explicación en el enlace que os he dejado.
Ok, Carlos, gracias por la aclaración, ya hemos modificado el texto para evitar confusiones en los lectores.
Yo soy cocinero, no fotógrafo, y por eso se me escapa a veces un poco la terminología :-)
Un saludo y gracias de nuevo por tus comentarios.
Hola Pepe,
Muy interesante el post. Estoy de acuerdo en que no hace falta gastarse mucho dinero en una cámara para obtener unas fotos decentes (si no eres profesional). Claro, para alimentos es imprescindible que se comporte bien en distancias cortas.
Sin ánimo de hacer publicidad, yo suelo utilizar una compacta: una Casio EX-Z1050. De momento sin trípode, pero creo que pronto me voy buscar uno: estoy un poco harto de tener que hacer varios disparos para que no queden "borrosas" como tu dices...
Un saludo,
Pues acabo de venir de una tienda, que he ido a por un trípode nuevo, que falta me hacía, y he alucinado con las cámaras compactas, que ya andan por 8-10 megapixels y con unas ópticas muy aceptables.
De momento sigo con mi Minolta, mientras funcione le puedo sacar mucho partido. Lo malo es que este fabricante dejó de hacer cámaras hace unos años, pero bueno.
El próximo paso será una reflex digital, que ya van bajando de precio, a partir de 400-500 euros se puede conseguir una medianamente buena.
Un saludo.