
Después de unas divertidas aventurillas con el GPS y de confundir la dirección un par de veces, por fin pudimos llegar al restaurante Chivis, en Piedrahita, Ávila. Con bastante hambre y bajo una fuerte lluvia, subimos al comedor, donde un agradable calor nos acogió en un espacio amplio y confortable, presidido por una enorme chimenea encendida.
La carta llegó pronto, con referencias típicas de la tierra: cochinillo, cordero, patatas revolconas y alguna sugerencia de caza. Es un gusto poder confiarse al servicio, dejarse aconsejar en cuanto a las cantidades, y obedecer a la voz de mejor media ración. Así empezamos nuestra relación de dos horas y media con esta casa, de manera dulce y segura.
Viajar y no probar los platos de la zona es un crimen, un esfuerzo baldío, así que enseguida apuntamos las patatas revolconas a nuestra comanda. Una delicia, suaves y reconfortantes, servidas con torreznos a los pies de la colina rojiza.


Después de calentar el pecho, llegaron unos ibéricos surtidos: queso, lomo, salchichón, chorizo y un jamón suave y graso, que como todas las demás chacinas se dejó comer con deleite.
Entre las referencias de la carta, estuvimos navegando un rato entre el cordero, el cochinillo y la perdiz de caza en salsa, ganando el primero, del cual nos emparedamos dos raciones generosas, una pata para cada uno sobre una cama de patatas a lo pobre y sus jugos.

Para acompañar este dulce Vía Crucis, hidratamos nuestras copas con un Gran Colegiata Crianza 2004, dejándonos llevar por la conversación, los aromas y sabores.
Poco espacio había para el postre, del cual tuve que prescindir, pero mi compañero de mesa no pudo resistirse a un dulce arroz con leche. Ni yo a robarle una cucharada.

Aún tuvimos tiempo que perder y ganar durante el café, alargando la estancia, y aceptando la invitación a unos licores. La cuenta final fue de 38 euros por persona. Nuestra visita al restaurante Chivis, en Piedrahita, nos dejó muy buen sabor de boca, tanto por la calidad de la comida como por la atención del personal.
Restaurante Chivis
Comida tradicional castellana
Calle Calvo Sotelo 10 (Calle Teatro)
Piedrahita, Ávila 05500
902 36 00 36
Precio medio 35 euros
En Directo al Paladar | Receta de patatas revolconas
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Comentarios
Hey, ese es el pueblo de mi madre y ahí hizo el banquete de boda mi tía hace dos años!!! Su cochinillo es espectacular. He estado en Segovia y, que quereis que os diga, el de Casa Chivis estaba muchísimo mejor. Lo que pasa que no tiene tanta fama. Ay, Fiona, mi tía abuela Palmira tiene 94 años y hace unas patatas revolconas para caerse de espaldas. Tengo que pedirle la receta en herencia.
un curso entero dando clase en Barco de Ávila y pasando todos los viernes por Piedrahita, y me pierdo esas patatas revolconas... qué estaría yo pensando!
Pero bueno!, yo sólo he estado tres veces allí, tengo unos amigos nativos de Piedrahita, y he de decir que es de los sitios donde mejor he comido, a un buen precio, y en un ambiente realmente acogedor. Anda que no hemos pensado veces saliendo de otros restaurantes de postín ultramodernos, que si, que muy curiosa, pero como comes (y el precio!), y como estás de agusto y bien atendido, en sitios como el Chivis nada.
Es una alegría comprobar que la sensación con la que salí de Chivis no es solo mía. Se come realmente bien, y la estancia es muy agradable. Gracias por charlar, un saludo.
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