
Durante muchos años he vivido en pleno centro de Granada, en la Calle Navas, la calle del tapeo. Pues bien, las mejores croquetas las ponían en Los Manueles. Los Manueles reinó como taberna de prestigio frente al ayuntamiento desde 1917. Se trataba de un lugar precioso, antiguo, con toneles y mucha madera por doquier, con una cocina singular y un torrente constante de visitantes asiduos a su cocina.
Hace 4 años Los Manueles se trasladaron a un local más grande y moderno en Plaza Nueva. Poco a poco los cocineros de toda la vida en Los Manueles se fueron jubilando, de manera que el único miembro de tan mítico establecimiento que queda al frente del negocio es Paco Espinar. Un joven con mucho talento que se hizo 25 años atrás en el antiguo Los Manueles.
Paco me cuenta con orgullo de donde proviene, habla de los que fueron sus maestros, sus compañeros que han ido quedando atrás y me confiesa cuáles son sus pretensiones. Granada tiene una fama muy merecida de “malafollá” como se le llama aquí. No solo por parte de los regentes de los locales, empecemos por la clientela. En Granada hay un sector de población muy bien acomodada que pueblan los bares a diario, esta es la costumbre, y que, parece ser, van por derecho. El por favor o el gracias en muchos casos brilla por su ausencia.

Pues bien Paco, como cada vez más bodegueros, tienen el firme propósito de acabar con esta mala fama, haciendo que prime la educación, el encanto y el respeto. En el Nuevo Los Manueles es una meta conseguida. Empezando por el propio Paco Espinar que más simpático y agradable no puede ser, siguiendo por todos y cada uno de los miembros de su equipo y, por supuesto, todo se pega, la clientela. Como conclusión un ambiente encantador.
Hablemos de la cocina de Los Manueles. El local nuevo consta de una planta baja con una gran barra y mucho espacio para el tapeo, mesas altas, etc. y una planta superior acondicionada como comedor. Una decoración elegante y holgada, dos grandes ventanales que dejan entrar el sol le otorga un ambiente muy acogedor.

Su carta es bastante compleja y distingue básicamente en tres opciones de plantear la comida. A base de entrantes tan suculentos como callos, sesos, criadillas, tortilla Sacromonte, carpachos, sus típicas croquetas o sus albóndigas, patés, embutidos, un cordero al ajillo espectacular , etc. Otra opción es optar por el menú degustación, compuesto por 5 platos, café y vino a un precio de 37´00€. O el clásico menú formado por una amplia gama de primeros, carnes, pescados, etc. Entre sus especialidades cuentan con un suculento rabo de toro. Sin olvidar que el tapeo en este Restaurante es muy bueno, las tapas, basadas en la cocina tradicional que ha hecho famoso a Los Manueles, están cocinadas con mucho gusto, bien presentadas y abundantes.

En cuanto a su carta de vinos, cuentan con 50 referencias entre tintos, reservas, blancos y rosados. Como no podía ser de otra manera El Nuevo Los Manueles ha sido galardonado recientemente con el Premio al Prestigio Turístico de Granada.
Un buen ejemplo a seguir la labor de Paco Espinar, respetuoso y fiel a la línea tradicional que lo ha formado, y sin embargo con la fuerza de la juventud y la madurez de la experiencia, que lo llevan a mejorar e innovar día a día
Restaurante Los Manueles
Reyes Católicos, 52
18002 Granada
958 22 46 31
www.losmanueles.es
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María cuando pases por Madrid no olvides tomarte una cañita en Bodegas Rosel, acompañada por las croquetas (bacalao, jamón y cabrales). El sitio es de mis favoritos, pero las croquetas son excelentes.
Prometo hacerlo Danvers, gracias por tan suculenta recomendación...
Las mejores croquetas de Granada! Aunque yo siempre que he ido estaba a rebosar. Saludos!
Cierto Rafael, siempre hasta la bandera...¡como tiene que ser!. Y si no te apetecen agobios pues adelantas la hora de las cervezas y estás allí el primero...¡toda la barra para ti! por pocos segundos eso si, solo te da tiempo a pillar sitio...algo es algo
Que razón tienes María! pero a veces gusta ese bullicio y la aventura de acercarse a la barra a coger las tapas :D
Por supuesto Rafael...y es que irse de cervezas es...es genial. Eso de marcarte una zona y decir, venga, empezamos por este y pá lante. Y te dan las 5 de la tarde tan agusto. Un cafelito y sestear un rato...¡esto es vida!
A mi me encanto este restaurante. Cenamos en él en una visita a Granada y salimos muy satisfechos. Os dejo en el comentario que hice en mi blog por si a alguno le interesa.
http://desdelacocina.blogia.com/2009/040303-restau...
Gracias por compartirlo Juan...