
Veo con frecuencia personas de mi entorno que se someten a dietas de adelgazamiento más o menos eficaces, pero muchas veces al finalizar estas dietas vuelven a su estado anterior de sobrepeso. Recientes estudios ponen de manifiesto que las dietas hipocalóricas están lejos de conseguir su objetivo, ya que si bien es verdad que consiguen reducir la grasa corporal al disminuir la ingesta de calorías, una vez finalizada la dieta las personas vuelven a sus hábitos alimentarios anteriores, por lo que a medio y largo plazo acaban recuperando peso, no consiguiendo el objetivo de reducir los factores de riesgo cardiovascular.
Y es que reducir peso no debería ser nuestro único objetivo, más allá de modas y de tallas. Es verdad que el sobrepeso es un factor de riesgo, pero que si se une a una vida sedentaria, niveles altos de colesterol LDL y triglicéridos, y hábitos como el tabaquismo, nos conducen a una situación de gran riesgo de padecer tromboembolismos (infartos en corazón, pulmón o cerebro).

En primer lugar deberíamos concienciarnos de que hacer dietas hipocalóricas durante años es perjudicial para nuestra salud. El siguiente paso sería identificar los factores ambientales, sociales y emocionales que nos llevan a comer en exceso, ya que muchas veces comemos más por actos sociales o costumbres, o cuando estamos sometidos a estrés o ansiedad. Se trata de tener una nueva actitud ante la comida, la llamada alimentación intuitiva, basada en que cualquier persona puede aprender a controlar sus impulsos y alimentarse de forma correcta sin necesidad de dietas restrictivas, difíciles de seguir por largo tiempo.
Por tanto, hablamos de cambios de actitud a largo plazo, de formas de alimentarnos más sanas, más que de dietas que nos hagan perder muchos kilos en poco tiempo, muchas veces contraproducentes. Resumiendo, desconfiemos de las mal llamadas “dietas milagro”, y más que comer menos, debemos conseguir comer mejor, de forma más equilibrada, aprendiendo a atender las necesidades de nuestro organismo.
Más información | Salud para cada talla.
En Directo al Paladar | Todo sobre dietas.
En Vitónica | Dietas en Vitónica.
Uno de los grandes problemas de querer mantener una dieta sana y equilibrada es la imposibilidad de encontrar sitios donde comer al mediodía (en el descanso laboral) con menus equilibrados y que no supongan un dineral. Y a los que no nos es posible traernos la comida hecha en casa, esos sitios de menú con los fritos y salsas aceitosas tan comunes son innevitables. Una pena.
Hola! Tienes razón, comer fuera de casa a veces se puede convertir en un suplicio, sobre todo si queremos tener una dieta saludable y equilibrada. Los fritos y el exceso de grasas, así como la escasez de fruta, legumbres y verduras frescas en muchos de los menús ha hecho que el Ministerio de Sanidad tome cartas en el asunto para cambiar la situación. Hay además grandes empresas que ya han dado un primer paso para ofrecer menús saludables y ligeros, como puedes ver en :
Programa Gustino
Un saludo.
Cuando reduces la cantidad de calorias consumidas, el cuerpo tiende a gastar lo que recibe. Se adapta. Por eso no funciona ninguna dieta. La gente pierde agua y liquidos las primeras semanas y cree que funciona. Lo que hay que hacer es comer sano y hacer ejercicio. Que estes obeso o no no significa que tengas salud. Yo me hice un analisis de sangre y el médico se quedo alucinando ya que con 130 kgs no tenía absolutamente nada. Todo perfecto. La unica solución es comer sano ( no fritos industriales, no demasiadas grasas,verduras, pescado, menos pasteleria industrial, etc) y hacer ejercicio. El balance es sencillo si comes 2000 y gastas 2500 el cuerpo consume 500. Si comes 1000 el cuerpo y no haces ejercicio el cuerpo ( tu funcionamiento basal) tiende a gastar 1000 y eso es lo que fastidia el oganismo. Incluso gastando más , hay que variar las calorias para engañar al cuerpo. En el programa de la 2 , Redes, hubo un par de documentales muy buenos. Mi problema es que tengo un trabajo muy sedentario ( soy programador) pero por fortuna, no como fuera de casa.