
Tampoco le vamos a descubrir a nadie, ni la bodega Torres, ni su mejor cabernet sauvignon: el Mas la Plana. No obstante, me gustaría hablarles hoy de este vino, de las viejas viñas de cabernet que posee la familia Torres en el Penedés, y de como año tras año logran sacar al mercado un vino que puede codearse, al mas alto nivel, con los grandes cabernets del viejo y nuevo mundo.
Todo empieza en la viña, en el Mas La Plana, esas 29 hectáreas que la familia Torres cultiva en la población de Pacs, en pleno corazón de la D.O. Penedès. Un terreno especialmente favorable para la producción de viña que ya se reservaron para sí los condes de Barcelona en plena Edad Media. Y de ahí hasta mediados de los 60 cuando la familia Torres remodela la vieja mansión del siglo XVIII y, mirando a Burdeos, replanta los viñedos con cepas de Cabernet Sauvignon.
De este viñedo se empieza a producir el Mas la Plana Gran Coronas Etiqueta Negra que ya en su añada del año 70 se alza con el primer premio en la Olimpiada del Vino de 1979 en París, dejando atrás míticos nombres como Latour, Pichon-Lalande o Mission Haut Brion.
