Fredy Girardet es un reputado cocinero suizo referente de los críticos gastronómicos y los amantes de la buena mesa. Su carrera fue meteórica y logró alcanzar las tres estrellas Michelín, en su haber cuenta con un amplio abanico de creaciones gastronómicas conocidas en muchos países como puede ser el Souflé de frutas de la pasión.
El caso es que el gran chef suizo tiene una opinión bastante negativa de aquellos cocineros que trabajan a modo de alquimistas en su cocina rechazando el tradicionalismo. Así lo demuestra en una entrevista que ha sido publicada en el periódico Le Monde, concretamente critica a aquellos que utilizan productos de síntesis como pueden ser los colorantes o aditivos, las bombas de vacío, quienes realizan deconstrucciones y construyen nuevamente un plato transformado en otro, etc.
A nosotros nos dan mucho que pensar estas declaraciones y más después de apreciar como el despecho se ceba en el chef, ya que desgraciadamente para él, no aparece ningún restaurante suizo en la clasificación de los 50 mejores restaurantes del mundo (el chef además tacha de, digamos fraudulenta, la elección de los mejores restaurantes del año) que felizmente encabezaba el español Ferrán Adrià. A juzgar por las declaraciones, el chef suizo no acepta el modo de trabajar de los hermanos Roca, Heston Blumenthal o del propio Adrià.

