
Hace ya unos cuantos años que en un libro de cocina francesa encontré esta receta para hacer jamón de pato. Como bien os podéis imaginar este jamón consiste en el magret o pechuga de pato que actualmente se puede encontrar en casi todos los supermercados. Así que esta receta se ha convertido en un clásico de mi “fondo de nevera” o más bien de congelador, pues siempre tengo un magret curado congelado dispuesto a ser degustado en cualquier momento y sobre todo para ofrecer a las visitas inesperadas.
Una de las cosas por las que me decidí a congelarlo la primera vez fue más que nada porque me era más sencillo cortarlo con la máquina cortafiambres y después me di cuenta de que era más práctico tenerlo así, pues las lonchas son tan finas que en unos minutos se ponen a temperatura ambiente como si las hubiéramos sacado de la nevera.
Además, me parecen excesivamente caros esos sobrecitos de setenta o cien gramos de jamón de pato envasado, cuando por el mismo precio compro un magret entero fresco, eso sí, no puede ser descongelado y tengo jamón de pato para una buena temporada.
Ingredientes
- Un magret de pato fresco, 300 gr de sal gruesa, 300 gr de azúcar, mezcla de pimientas.







