
Ya hemos hablado de los amaros alpinos del norte de Italia, licores digestivos hechos con hierbas de las montañas, en Amaros y Bitter italianos, cata de licores digestivos. Estos licores son más o menos locales, pero el más conocido de los bitter italianos es el Campari, servido por primera vez por Gaspare Campari en su café milanés cercano a la catedral. Este licor seco y amargo, de color rojo intenso, que llama “Bitter all´uso di Hollanda”, tiene tanto éxito que su selecta clientela pronto pide, sin más, el Bitter Campari.
Con el Campari se elaboran además los cócteles más famosos, como el servido en el muy caro y exclusivo “Harry´s Bar” de Venecia. Este local, originario de los años 30, y que ha visto pasar por sus mesas a gran parte de la nobleza y alta sociedad europea, sirve el Negroni, a base de Campari, vermut rojo, ginebra, hielo y corteza de naranja. Pero tampoco se puede dejar de probar el cóctel Bellini, a base de puré helado de albaricoques mezclado con prosecco de Conegliano bien fresco.
El cóctel Rosssini es similar, pero a base de puré de fresas helado mezclado igualmente con prosecco (vino espumoso). Aunque nació como bar de copas, el Harry´s Bar es el creador de platos tan conocidos hoy día como el “carpaccio”, a base de carne de ternera cruda, creado para una señora de la alta aristocracia veneciana que padecía de anemia. El nombre del plato está tomado del pintor renacentista veneciano Vittorio Carpaccio, famoso por los tonos rojizos de sus cuadros.




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