
Resulta curioso que un vino con un nombre tan sacro, contrapuesto a la natural desinhibición que suele acompañar el comportamiento en época estival, incita más a la transgresión que al retrotraimiento espiritual. Y es que el Tres Obispos es un vino promiscuo por naturaleza, que casa convenientemente con la mayoría de situaciones en las que lo podamos poner a prueba en nuestra mesa este verano.
El tres Obispos, es un vino rosado elaborado, a partir de la variedad berciana por excelencia, la mencía, por bodegas Pittacum, bodega ubicada en la localidad de Arganza, en tierras del Bierzo leonés y perteneciente al Grupo Terras Gauda.
Debe su nombre a la leyenda de que, buscando un lugar de distancia equidistante, emplaza hasta tierras bercianas a los obispos de Astorga, Orense y Lugo, como origen de secretos concilios donde exponer y resolver sus cuitas.


El más joven de los enólogos del grupo de visionarios que en su día revolucionaron el Priorat, Álvaro Palacios, desembarca en 1999 en una nueva zona entonces emergente: el Bierzo.