
La Unión Europea ha comenzado a plantearse alargar la fecha de caducidad de muchos productos alimenticios, por ello el Parlamento Europeo comienza a debatir esta propuesta pues consideran que las fechas de caducidad de los alimentos son demasiado exigentes.
Lo cierto es que la vida útil de muchos productos como leche, yogures, etc no acaba el día que marca en su envase y la mayor parte de las familias siguen consumiéndolos aún pasado ese plazo, pues se encuentran en buenas condiciones. En los lineales de los supermercados tienen obligación de su retirada el día que ese alimento se considera “caducado”, pero bien es verdad que si esa fecha no fuera tan exigente, siempre dentro de unos límites de seguridad alimentaria para el consumidor por supuesto, y se imitara el comportamiento de la gente en sus casas se evitaría un excesivo despilfarro.


