
Quizás pocos se dieron cuenta, pero ya amenacé hace unos cuantos días con esta crema de calçots. Di aviso en el post donde hablaba de la presentación de las jornadas de calçots y carne gallega que organiza el restaurante Filigrana de Barcelona. De ese restaurante y directamente de manos de uno de los chefs, conseguí la receta.
Es el momento ideal para cocinarla, aprovechando que ahora los calçots están en plena temporada. Esta receta, es una estupenda propuesta que nos permitirá disfrutar de este excelente y sabroso producto. Nos muestra un forma diferente de comerlos, sin tener la necesidad encender una hoguera en casa.
Ingredientes
10 calçots, 150 gramos de nata líquida, 1 patata, 1 litro y 1/2 de agua, aceite de oliva, 50 gramos de germinados de sal, pimienta.






En las primeras décadas del siglo XX, para las famílias de Valls, hacer una calçotada era una fiesta. Y en la actualidad, continúa la tradición, elaborándose calçotadas todos los domingos de la temporada. También se realizan en restaurantes, masías y como no, en casas particulares.
Coloquialmente un calçot es una cebolla, pero no es cualquier cebolla, es un brote de cebolla blanca que ya está desarrollada y que ha sido replantada en el terreno.