
Pocas ganas hay hoy de trabajar. Con la Nochebuena a la vuelta de la esquina, el correo atascado con cadenas y felicitaciones navideñas, los niños de vacaciones recorriendo las puertas pandereta en mano, y las copitas de cava amenazando con una invitación en cualquier momento, a ver quién es el guapo que se concentra.
Pero eso díselo tú a tu jefe, que seguro que lo comprende. Que va a ser que no, y otro día más nos toca comer en el trabajo. Menos mal que ayer llenamos nuestro maletín con una ensalada de pollo empanado y un sandwich de brie con anchoas.
Ensalada de pollo empanado
Esta ensalada es un buen ejemplo de cocina de aprovechamiento, ya que para hacerla podemos utilizar el pollo que haya comido la familia el día anterior. Solo habrá que pedir que pongan un filete o unos nuggets de más en la sartén y nos los guarden para poder componer la ensalada. Esta la hice con los nuggets que comimos en la cena, que cuando la nena fríe pollo no hay quien la pare…




