La industria alimentaria se encuentra cargada de todo tipo de aditivos, colorantes, potenciadores de sabor, conservantes, etc., pero quizá los productos que contienen más carga aditiva sean aquellos que se encuentran orientados a los niños, como pueden ser las golosinas o la bollería entre otros.
Un estudio elaborado por la Agencia de Seguridad Alimentaria del Reino Unido muestra una relación entre el aumento de los niveles de hiperactividad en los niños y aquellos productos alimenticios destinados a los más pequeños. Se examinaron los efectos que producían un grupo de aditivos en 153 niños de tres años de edad y 144 niños entre 8 y 9 años de edad.

