Casi un 90% de las familias españolas compra los productos frescos para posteriormente congelarlos, esta es una práctica que en nuestra opinión ahorra tiempo y permite que podamos aprovecharnos de distintas ofertas.
Por poner un ejemplo, las compras navideñas en lo que se refiere a carne y pescado, son muchos los consumidores que las realizan un mes antes, y es que es absurdo pagar los precios desorbitados que podemos encontrar en esas fechas. También podemos añadir que por el ritmo de vida que llevamos es difícil acudir cada día al mercado para comprar productos frescos y cocinarlos en el día, resulta más cómodo y necesario comprarlos una vez por semana y administrarlos.
Los datos ofrecidos por el Observatorio Idea Sana de Eroski son el resultado de un estudio realizado con 700 familias para conocer cuáles son los hábitos de conservación con los alimentos que compraban.
