La crisis y el vino

La época de bonanza económica que precedió la actual crisis, trajo consigo un sobrecoste genérico del precio del vino, sobre todo de los vinos con mejor cartel comercial.
Intentando sacar una lectura positiva del momento de crisis que vivimos, no se me ocurre mejor cosa que la regularización de unos precios que comenzaban a encontrarse totalmente desubicados en el mercado.
Ya se empiezan a notar claros síntomas de reordenación, obviamente, la vida del vino no es eterna, y cuando comienzan a sobrepasarse los óptimos tiempos de consumo de ciertas añadas si aún no has conseguido darle salida, o bajas los precios o acabas bebiéndolo tú, máxime teniendo en cuenta que la añada siguiente viene empujando para abrirse camino encontrándose con los mismos problemas.







