El agua es un bien necesario que a otra escala adquiere día a día mayor importancia, se proporciona a este preciado líquido una etiqueta gourmet que en ocasiones ralla la excentricidad. Como decimos, el agua es un bien muy preciado y debe considerarse un bien común, no debería un producto exclusivo y de lujo, sin embargo, las tendencias del mercado apuestan por la exclusividad del agua y los consumidores podemos constatar este hecho.
Hoy en día podemos encontrar esa exclusividad sobre todo en los envases, sus originales diseños o sus nombres llaman mucho más la atención que el contenido y a pesar de proporcionar cualidades y propiedades a cada tipo de agua, las empresas centran sus esfuerzos en embellecer especialmente el preciado líquido, sabiendo que de esta forma será mucho más valorado.
Ahora algunas marcas de agua empiezan a utilizar tapones de corcho, este material siempre se ha asociado a los buenos vinos o cavas, con este paso intentarán asociar la calidad que proporciona el corcho a las aguas “excéntricas”. Para nosotros es un modo más de intentar otorgar a un bien común, distinción y exclusividad, el corcho es un material biodegradable, natural y tradicional y sus propiedades lo hacen ideal para conservar determinados líquidos.