
No puedo evitarlo, es oír (o pensar) la palabra ranchero o rancho y me viene a la mente la popular canción que dice algo así – Allá en el rancho grande, allá donde vivía, había una rancherita que alegre me decía, que alegre me decía: Te voy hacer tus calzones como los usa el ranchero; Te los comienzo de lana, te los acabo de cuero – estoy segura que todos le pueden poner la música apropiada. Así que es fácil imaginar que mientras cocinaba estos huevos rancheros, he estado tarareándola y canturreándola, a voz en grito, durante toda la mañana en la cocina.
Sobre los huevos rancheros se dice que era el almuerzo de los jornaleros mexicanos que trabajaban en los ranchos y que se acabó convirtiendo en el almuerzo clásico de México, alcanzando tal popularidad que pronto salió de las fronteras del país, convirtiéndose también, en una comida casi nacional en EE.UU. Como a cualquier plato de aquellos lares no le puede faltar el importante toque picante, que dejamos variar al gusto, para aquellos que no les apasione o para los que les apasione, pero deban evitarlo.
Ingredientes por persona
2 tortillas (tortas) de maíz, 2 huevos, 2 tomates maduros, 1/4 cebolla, 1/2 pimiento verde de freír, 1 cucharadita de salsa de chile, una pizca de sal, una pizca de sal de ajo, aceite de oliva.









