
A casi todos nos ha pasado alguna vez que hemos necesitado una dieta blanda o dieta astringente. Bien nos la ha impuesto el médico al acudir con un empacho, una indigestión o una intoxicación, o bien nos la ha pedido el cuerpo tras un atracón, generalmente. Circunstancias que nos suelen provocar diarrea aguda.
Los niños y los ancianos son los usuarios más habituales de este tipo de dieta, en el caso de los niños por excesos de dulcerías o por gastroenteritis típica de falta de higiene (no lavarse las manos para comer), así como por atracones, y en el caso de los mayores, generalmente por ingerir alimentos difíciles de digerir para ellos.
Veamos cómo es una dieta blanda o una dieta astringente.








