
Aunque algo sé de vino, he de reconocer que a menudo me cuesto escoger el adecuado para según qué comidas. Por eso creo que no es mala idea utilizar pictogramas para etiquetar el vino, como lo ha hecho Sascha Elmers, un estudiante de diseño alemán.
La idea es simplificar la elección del vino ofreciendo una imagen clara y directa de qué alimentos maridan mejor con el vino en cuestión, bien sea pescado, vacuno, cerdo o pollo. Así, cualquiera que no tenga conocimiento alguno de enología, puede elegir el vino adecuado sin miedo a equivocarse clamorosamente.
En la parte de atrás también hay iconos menores, con información sobre si el vino es tinto o blanco, si ha recibido premios, si es de cultivo ecológico, la temperatura de servicio…








Con lo que están de moda esas cucharillas de porcelana para servir los aperitivos, era raro que a nadie se le hubiera ocurrido hacer algo como Spoonnachos, unas cucharillas comestibles que, además de ofrecer el sabor de los nachos para combinar con nuestras creaciones, eliminan el engorro de tener que almacenar, recoger y limpiar de nuevo las cucharillas.