
No había probado los pedos de monja (pets de monja) desde que era una niña. Mis hermanos y yo siempre esperábamos ver lleno el bote que estaba encima de la nevera. Nos dedicábamos a pescarlas mientras flotaban en el vaso de cacao del desayuno o caían a puñados en nuestros bolsillos cuando salíamos a jugar a la calle.
Estas minis galletas de nombre tan original es un dulce típico catalán, lo invento un pastelero italiano que trabajaba en Barcelona. En un principio y gracias a la forma que tenían les dio el nombre de Petto de monca (pecho de monja), pero el sentido del humor de sus clientes transformo enseguida el nombre en catalán de “pit de monja” a “pet de monja”, en poco tiempo pasaron de ser pecho a ser pedo.
Los ingredientes
3 huevos, 150 gramos de azúcar, 250 gramos de harina aprox., la ralladura de un limón.









