¿Es sostenible tanta diversidad?

Los tiempos de solo hacer gazpacho en verano, cuando había tomates, han quedado muy atrás. Ahora podemos no solo hacer gazpacho en cualquier época del año, también podemos comer frutas, verduras y hortalizas venidas de China, Chile, Méjico, Alaska o Japón.
Eso está muy bien, conocemos otras culturas, presumimos presentando una ensalada con ese exótico fruto venido, ni más ni menos, que de Tailandia. Pero resulta que eso no es natural, resulta que para que nosotros vacilemos con esas verduras chinas que aguantan semanas en la nevera sin arrugarse lo más mínimo, se ha producido, cuando menos, un derroche de energía con su correspondiente contaminación al medio. Hablo de transporte, carburante y contaminación, hablo de conservantes añadidos y contaminación, hablo de derroche.
