Todos los que vamos habitualmente a comprar a mercados, medianas y grandes superficies, sabemos que en los últimos tiempos el precio de los productos de alimentación se ha disparado de forma desproporcionada. Los limones lideran el listado de los productos que más han subido en el último año, con un aumento del 63,73%, seguidos del aceite de girasol (+45,64%) y de la harina de trigo (+29,34%). Otros alimentos frescos que presentan alzas significativas son las naranjas (+18,16%), las sardinas (+14,02%), la bacaladilla (+13,83%), las chirlas (+11,71%), la carne de pollo fresca (+11,65%), el gallo (+11,34%) y los huevos (+11,23%).
Estos factores, unidos a la crisis económica, hacen que la compra pueda suponer para algunas familias un gasto de hasta un 35% de sus ingresos. Con algunos pequeños trucos como estos, podemos reducir parte del gasto que supone la cesta de la compra:
- Elaborar previamente una lista con los artículos realmente necesarios y seguir la lista al realizar la compra. Más del 50% de los productos se deciden en el momento, y ahí es donde juega gran importancia la sugestión que nos provoca donde y como están colocados los alimentos en los supermercados.
- Aprovechar las ofertas y descuentos. Pero siempre valorando si realmente un 3x2 nos resulta rentable, si tenemos espacio para almacenarlo o si acabaremos tirando los excedentes por ser un producto rápidamente perecedero.
- Comprar con el estomago lleno, para evitar las tentaciones y la compra por impulso.
