Lomo y pierna rellena de conejo, gurullos y trufa negra. Receta

A petición de un gran amigo al cual le gustan muchos la carne de caza, quiero presentarles esta receta, Conejo con gurullos y trufa; En ella podrán encontrar dos sabores muy particulares uno del otro, la trufa y los gurullos pero que unidos hacen del conejo un plato único y sibarita.
A continuación quiero invitarlos a preparar en casa este plato, para ello vamos a necesitar los siguientes ingredientes: Para el conejo necesitamos: 1,2kg de conejo, 200grs de tocino , 120grs de trufa negra. Limpiar el conejo, separar por un lado el lomo y por otro lado los muslos los cuales serán deshuesados; Colocar el muslo sobre papel film y con la ayuda de una mas ir estirando los muslos hasta conseguir laminas muy finas, hacer lo mismo con los lomos, reservar.
Hacer una farsa con el tocino y la trufa negra, reservar.
Salpimentar el conejo y con mucho cuidado rellenar el mismo con la farsa de tocino y trufa.
Cerrar en forma de rular y atar con hila bramante para evitar que se nos abra.
Para los gurullos: 300grs de gurullos, 100grs de cebolla emince, 200grs de setas, 220cc de caldo de conejo
En una sartén saltear la cebolla, unas ves doradas añadir los gurullos, las setas y el caldo de conejo.
Cocer durante 5 minutos.
Retirar del fuego y enfriar, dejaremos los gurullos al denté.




Las flores han sido utilizadas desde hace mucho tiempo en la cocina, ya sea de una manera directa o indirecta. En la edad media se utilizaban sobre todo cuando se realizaba un banquete con el propósito de aromatizar la estancia, ya en el siglo XVII y XVIII se pueden encontrar diversas recetas que aluden a ensaladas elaboradas con flores, pero hasta no hace mucho no se desarrolló una auténtica cocina de flores.
¿Tenéis un pequeño jardín?, si así es, entre vuestras manos están pasando innumerables ingredientes que darán y potenciarán sabor a cualquiera de los platos que vayáis a elaborar, como así lo explicó la reconocida y prestigiosa cocinera Montse Estruch, del restaurante El Cingle, en Madrid Fusión, donde confeccionó diversos platos a base de flores por las que siente verdadera pasión. Su primera experiencia en la cocina fue con la flor del Saúco y a partir de ahí se dedicó a estudiar los aromas y sabores de las flores y a cocinar con ellas. También habla de la propiedad curativa de algunas de ellas como la orquídea, buena para la mente; las borrajas, para el reuma; la magnolia, ideal para el corazón o la caléndula, interesante para la piel.