
Las costillas de cordero son, al menos en casa, un placer que disfrutamos poco y habitualmente las tomamos a la brasa, bien hechas y con la grasa chamuscada.
Nunca había probado las costillas de cordero fritas y hoy para comer las he hecho, rebozadas con cereales trinchados y pan rallado. ¡Estas costillas fritas con rúcula han aprobado con muy buena nota!
Son diferentes, no tienen lógicamente el sabor a humo propio de la brasa pero quedan muy jugosas y sabrosas y de textura completamente crujiente si las freímos bien.
Ingredientes para 4 personas
12 costillas de cordero de la parte baja, cereales (los clásicos, sin azúcar), pan rallado, 2 huevos, sal y pimienta negra, 2 rúculas.
