
Ya hemos visto en posts anteriores, el comienzo de un concurso gastronómico, con la primera idea por parte de alguna persona emprendedora. Hemos visto el comienzo de ese proyecto, cuando sus protagonistas principales, los concursantes, comienzan a investigar y a mandar recetas. En este post titulado cómo se organiza un concurso gastronómico, vamos a meternos en la cocina con los participantes, vamos a oler sus ollas, sus nervios y su entusiasmo.
Los concursantes empiezan a llegar, cargados de viandas y artilugios. A algunos se les ve nerviosos, normal, cuando te presentas a un concurso tu intención es hacerlo lo mejor posible e intentar ganar. Los nervios te recorren el cuerpo, es normal, vas a cocinar en una cocina que no es la tuya, y va a juzgar tu comida un grupo de personas, el jurado, a los que, en su mayoría, no sueles conocer. A saber si les va a gustar tu plato.
Los finalistas se arman de mandil y comienzan a cocinar, la sensación suele ser de prisa, de manera que el plato se va elaborando sin pérdida de tiempo. Fuera de las cocinas comienzan a llegar los periodistas y los miembros del jurado. Ahora a los nervios normales se suman los que producen los flashes de las cámaras fotográficas, la pequeña luz intermitente de las cámaras de TV, y los periodistas micrófono en mano haciendo preguntas.