
Seguro que si sois curiosos y os gusta leer los ingredientes del etiquetado de los productos que compráis, habréis visto que entre ellos habitualmente figura uno denominado azúcar invertido. Casi siempre lo encontraréis en productos de bollería y pastelería, pero también en preparados con chocolate e incluso en las cervezas que especifiquen todos sus ingredientes en la etiqueta.
Pues bien, el azúcar invertido se forma por una reacción química de hidrólisis ácida o inversión enzimática, en donde lo que ocurre es que se rompe la sacarosa (o azúcar común de mesa) en los elementos básicos que la componen, glucosa y fructosa. Por lo que el azúcar invertido es esencialmente un producto que puede ser obtenido involuntariamente o bien de forma provocada por una reacción química buscada.

Tras seis meses de investigación, un grupo de expertos pertenecientes a la Universidad Católica de Piacenza (Italia), se conoce la composición y proporción de los ingredientes para elaborar un helado que pueda ser incluido en la dieta mediterránea como un ingrediente base. El helado en cuestión ha sido bautizado como Óptimo (Ottimato) y se perfila como el mejor helado.
