
El primer “trasto” de cocina que me compré, hace ya unos cuantos años, fue una bandeja de 12 moldes de muffins y magdalenas. Era todavía una adolescente y ya había empezado a picarme el gusanillo por cocinar, pero el empujón definitivo lo dio viaje a Londres, que me generó adicción a los muffins. Desde entonces esa bandeja ha visto hornear todo tipo de variedades de estos pequeños y sencillos dulces. Los últimos han sido unos muffins de naranja y semillas de amapola.
Lo que normalmente diferencia a un muffin de otro producto de repostería es la menor cantidad de azúcar y grasa, y el método de elaboración, batiendo poco la masa. Son muy prácticos porque se elaboran en poco tiempo y permiten jugar con diferentes ingredientes y sabores, aunque personalmente me gustan más cuando incluyen algún tipo de fruta, ya sea troceada, triturada, o usando el zumo, como en este caso.
Ingredientes para 12 muffins pequeños
- 140 gr de harina, 1 y 1/2 cucharaditas de levadura química (impulsor), 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico, 1/4 cucharadita de sal, 20 gr de semillas de amapola, 120 gr de azúcar, ralladura de 1 naranja pequeña, 2 huevos L, 120 ml de leche, 50 gr de mantequilla fundida, 3 cucharadas de zumo de naranja.









