
Más que conocido es el hecho que el jamón ibérico esta buenísimo. Nos gusta degustarlo, nos gusta devorarlo y nos gusta presumir que lo estamos haciendo. Carita de “¡venga ya!“ se nos queda a todos, cuando escuchamos que alguien, en la otra punta del mundo, lo está intentado copiar a sabiendas que es imposible que lo consigan en la vida.
Y ahora, gracias a numerosos estudios científicos queda demostrado que, no tan solo podemos presumir que es uno de nuestros mayores tesoros gastronómicos nacionales sino que, además posee numerosos beneficios nutricionales para nuestra salud.
Gracias a ACISI (Asociación Interprofesional del Cerdo Ibérico), hemos podido tener acceso a un artículo científico titulado Repercusiones del consumo de productos del cerdo Ibérico en la salud humana, escrito por Enrique Macià Botejara, del servicio de medicina interna del Servicio de Medicina Interna y profesor de la facultad de medicina de la Universidad de Extremadura.









