
A comienzos del siglo XIX, un cocinero parisino llamado Langlais, chef del café-restaurante Rocher de Cancale, inventó un plato que llamó lenguado “a la normanda“, que venía derivado de un estofado de pescado a la crema que se preparaba con sidra y no con vino blanco.
Pronto alcanzó gran popularidad, y a partir de ahí empezaron a crecer este tipo de preparaciones, inspiradas en la cocina de Normandía y en sus productos más típicos, como son nata, mantequilla, marisco y la sidra o calvados. Y no quedó solo en pescado, también se hacían carnes, aves, huevos, crepes, tortillas, patatas, hojaldres, incluso ensaladas.
La salsa normanda, que acompaña a una gran cantidad de pescados, es un velouté de pescado a la crema y al fumet de champiñones.






Sólo de explicaros esta deliciosa receta se nos hace la boca agua, y aunque ayer comimos Lenguado con calabacines al horno, hoy repetiríamos, seguro que a ti te pasa igual cuando lo pruebes.
Si deseas elaborar una receta festiva que agrade a los comensales, nada mejor que unos Rollitos de lenguado, este pescado es ideal por la suavidad que presenta en su textura, por el suave sabor que proporciona y por lo fácilmente que se desechan las espinas. Es una receta muy fácil de hacer que seguramente repetirás.