
Por extraños y retorcidos motivos, que no tengo la más mínima intención de explicar públicamente, hoy he estado dándole vueltas a la cabeza sobre cómo llamar a un cerdo. No hablo de ponerle nombre a un cerdo que hayamos adoptado como mascota, si no que hablo de los distintos nombres con los que se hace referencia al animal.
Andaba pensando, la cantidad de palabras que podemos utilizar para nombrar a tan digno y útil animal, y la forma en que esos mismos nombres son utilizados, en contra de personas, como “adjetivos descalificativos“. También me ha surgido la duda si son bien utilizados, cuando son dirigidos hacia un el animal en cuestión.
- Podemos utilizar indistintamente las palabras cerdo, marrano y cochino.
- Si hacemos referencia a un animal de más de diez meses, que se ha destinado a la monta, diremos que es un verraco.







