
En cuestión de vinos, estamos más que acostumbrados a escuchar y utilizar la palabra maridaje y es que el vino casa con todo. Incluso en los últimos años y rompiendo esquemas, se están empezando a maridar blancos con carnes y quesos, negros con pescados y chocolates y vinos dulces están empezando a convertirse en vinos de mesa y así hasta un sin fin de matrimonios vinateros, la mayoría unidos por el amor y de los que se puede prever que sean matrimonios de larga duración.
También podemos decir que el vino tiene una mentalidad más que abierta y que en sus relaciones no entiende ni de nacionalidades, ni de colores, ni de clases, ya que no solo se casa con comida. Un buen vino se puede relacionar con cualquier cosa, en La Rioja, por ejemplo, consiguieron maridar vino con golf y vino con cine. También se de alguna experiencia en la que se disfrutaba de vino y cigarros habanos.
El vino con denominación de origen Tarragona, también es uno de esos vinos enamoradizos y aquí se va a casar en música, en concreto con la música negra por excelencia, el Jazz. El consejo regulador de la DO Tarragona, ha organizado las jornadas Jazz y Vino DO Tarragona.









