
Desde que comenzaron las primeras investigaciones sobre la modificación genética de distintos tipos de cultivos, la controversia que rodea su regulación no ha dejado de crecer. En todo el mundo se suceden los debates entre los partidarios de estas técnicas y los detractores, una polémica que no parece tener un fin próximo.
Sin embargo, el uso de transgénicos es una realidad desde hace años. Sus defensores argumentan que son cada vez más necesarios en un planeta cada vez más poblado, y que además no se ha demostrado que tengan efectos negativos sobre la salud. A pesar de todo, se trata todavía de prácticas demasiado recientes, y muchos colectivos ven con desconfianza los efectos que puedan tener estos cultivos tanto en la salud humana como en el propio medio natural.

Se presentó hace una semana el curso Mejorar la participación en las actividades del Codex. Este curso ha sido desarrollado por la FAO y la OMS, con la colaboración del Gobierno de Canadá y su objetivo es ofrecer un conocimiento profundo de los procedimientos del Codex Alimentarius y sobre el proceso de creación de las normas alimentarias internacionales.