
El atún y el pez espada, que son quizás los pescados más fáciles de tomar por los niños, por su parecido a la carne en cuanto a textura, podrían ser vetados de la dieta infantil por haberse detectado en los últimos análisis, su alto contenido en mercurio.
Así, el Ministerio de Sanidad a través de la Agencia Estatal de Seguridad Alimentaria y Nutrición ha desaconsejado el consumo de atún rojo y de pez espada tanto a los niños menores de tres años como a las embarazadas, ya que una ingesta superior a 100 gramos a la semana, puede ser altamente peligrosa para el desarrollo de las neuronas del feto y de los niños de corta edad.
El cadmio y el mercurio, que son producidos por la actividad industrial realizada por el ser humano llegan al mar a través de los vertidos incontrolados y son absorbidos por los peces de gran tamaño, que acumulan estos residuos en sus grasas, llegando de vuelta al consumirlos.









