Cómo pelar tomates

Aunque los consejos para comer frutas y verduras siempre pasan por conservar la piel en la medida de lo posible, hay platos que agradecen su ausencia como es el caso del tomate, que en ciertas preparaciones, una vez pelado resulta mucho más fácil de comer. Así sucede con algunas ensaladas, en las que la textura de la piel no hace posible el disfrute del plato.
Pelar tomates no es tarea agradable. Utilizando un cuchillo se pierde mucha pulpa y también mucho tiempo. La manera más fácil de hacerlo es escaldándolos en agua hirviendo durante unos segundos. Puede parecer una parafernalia excesiva, pero es una labor que se puede organizar perfectamente mientras elaboramos el plato, dedicándonos a otros menesteres mientras el agua llega a punto de ebullición.