
Ayer hice un viaje rápido a Donosti y pude comer con mi familia en un restaurante chino del barrio que en su carta tenía un plato llamado hormigas trepadoras. Mi hermano me contó las risas en las que estalló el propietario del local cuando en otra ocasión le preguntó si eran de verdad hormigas, le vino a decir algo así, como -¿pero tú eres tonto? ¿te crees que voy por la calle recogiendo hormigas para cocinarlas?
La verdad es que viendo el desparpajo con el que se desenvolvía con el idioma, y las bromas que nos hizo durante la comida, no me costó nada imaginarlo en ese lance. Hacía tiempo que tenía en mente preparar una receta de hormigas trepadoras, un plato de pasta y carne picada que debe su nombre al aspecto que toma la carne una vez cocinada y mezclada con la pasta, pues al tomar una porción, da la impresión de que unas pequeñas hormigas suban afanosas por los tallarines. Por suerte tenía todos los ingredientes en casa, menos las guindilla roja fresca que la encontré en el mercado.
Ingredientes para tres personas
325 gr. de pasta oriental (fideos, noodles, etc…), 400 gr de carne de ternera picada, una cucharada de harina de maíz, 4 cucharadas de salsa de soja, 2 cucharadas de sake, 2 cucharadas de azúcar, dos cucharaditas de postre de aceite de sésamo, aceite de oliva o girasol para saltear, 2 dientes de ajo grandes, una guindilla roja fresca, una cebolleta, perejil fresco.








