
Voy a contaros de donde nació esta receta de bacalao ajoarriero rápido. Recuerdo que madre tomaba mucho tiempo para preparar el bacalao ajoarriero: un proceso de desalado hecho con mimo y precisión en el cambio de agua, y lo que a mí más me llamaba la atención, la extracción de la carne de pimientos choriceros previamente hidratados, o en remojo, que es como se decía en aquel entonces, antes de refinarnos hasta el extremo.
Los iba tomando uno a uno, y con un cuchillo rascaba con cuidado para separar la pulpa de la piel. Total, que este era un plato que a mí, desde mi indolente infancia se me antojaba muy laborioso.
Reduciendo las tareas al máximo, con el tiempo y ya en edad adulta, comencé a realizar una receta parecida pero de elaboración mucho más sencilla. Para realizarla podemos recurrir al bacalao desalado, que ya se puede conseguir en el comercio, aunque perfectamente se puede utilizar el clásico bacalao en salazón y desalarlo en casa. Esta operación añade tiempo y trabajo a la receta, pero aporta más frescura y control sobre la calidad del género.
