
Hay lugares que merece la pena conocer, aunque no siempre nos llamen la atención a primera vista. Es el caso del Restaurante Berdi en Madrid, al que fui con unos amigos a cenar el otro día y del que había oído hablar muy bien, aunque hasta entonces no lo conocía.
El restaurante esta situado entre las zonas de Quevedo y Moncloa. Visto desde fuera, no tiene la apariencia de un restaurante moderno y cuando estás dentro, a su decoración no la podemos llamar “de vanguardia“. De hecho, el comedor está al final de la barra, sin una separación clara, por lo que podríamos decir que en apariencia más que un restaurante, es un bar con un buen servicio de comidas. Nada te permite adivinar lo bien que vas a comer.
Sin embargo, todas esas sensaciones que podrían hacernos dudar de si hemos acertado con la elección del local, se disipan en cuanto empiezan a llegar cada uno de los platos que hemos elegido, siempre de gran gran calidad y además muy abundantes. Si de comer bien es de lo que se trata, este es un gran lugar para descubrir, y os animo a conocerlo.









