Arzuaga y Gorgonzola, una pareja bien avenida

A menudo me doy un homenaje, descorcho un buen tinto, templo un gran queso, buena música, buena compañía y una grata conversación, y es que hay que cuidarse…
En este caso el vino ha sido un Arzaga, crianza del 05, todo un Ribera del Duero, de las prestigiosas bodegas Arzuaga- Navarro, con un 95% de tinta del país y un resto de merlot y cabernet.
Este elegante vino, con un rotundo y embriagador aroma, de atractivo color granate guinda y un casi imperceptible marrón añoso, resulta ligero en boca, algo líquido ( de trago largo que le llaman los expertos), elegante, con alto velo alcohólico, un vino para degustar con quesos fuertes, como el gorgonzola, ya que los realza respetando su carácter.
El Gorgonzola con el que he acompañado este vino, es un queso azul, de leche de vaca, italiano, tradicionalmente de fermentación láctica, con penicillium azul, de gran cremosidad.


 copia.jpg)





