
Los griegos, que tenían una visión particularmente gozosa del amor y de la vida, consideraban que no había vida mejor empeñada, que la consagrada a la persecución del placer. Tomaban buen ejemplo de sus dioses, quienes mostraban debilidad por los placeres de la carne.
Afrodita, diosa de la belleza y el amor, era conocida como Afrodita Porné, o afrodita prostituta, pues era amiga del amor ilícito, no había normas moralistas para ella, el fin era el placer, los medios un simple trámite.
Afrodita Y Dionisio, dios griego del vino, llevaban a cabo toda clase de fiestas orgiásticas, de las que el pueblo griego tomaba ejemplo. Por otro lado los griegos contaban con la sabiduría de las Hetairas, las sacerdotisas y prostitutas del templo, que tenían un prospero comercio de pócimas, elixires y ungüentos, creados por ellas a propósito, para propiciar el amor carnal.
Numerosos manuscritos eróticos griegos, recomiendan el uso de alimentos como la cebolla, las zanahorias, la piña, la miel…para propiciar el cuerpo y el espíritu para las artes amatorias, y otros como los caracoles los cangrejos, las gambas y el resto de los mariscos que, al ser frutos del mar, cuna de Venus, la diosa del amor para el pueblo romano.



En estos días he leído una noticia que me ha dejado asombrada y eso que a mi me encanta el chocolate, pero esto ya me parece excesivo. Y es que en ocasión del día de San Valentín que se celebra hoy, la firma de bombones belga Godiva Chocolatier ha incluído en sus cajas de bombones en los Estados Unidos una promoción que en mi opinión puede resultar sumamente empalagosa.