
Los seres humanos contamos con cinco sentidos para desenvolvernos por el mundo. Desde que nacemos los vamos desarrollando y aprendemos a utilizarlos, pues a través de ellos nos llega la información del exterior que luego procesa nuestro cerebro. Los cinco son esenciales, aunque es inevitable dar más relevancia a algunos, especialmente la vista, mientras que a veces tendemos a olvidarnos de otros. Y es que me gustaría reivindicar el papel fundamental que tiene el oído en la cocina.
¿Cuántas veces escuchamos eso de que “la comida entra por los ojos”? ¿Y quién no ha pensado “ojalá la televisión pudiera emitir olores” al ver un programa de cocina? Parece evidente que la vista, el olfato y el gusto son los sentidos principales que nos permiten disfrutar plenamente de una comida, pero quizá no nos demos cuenta de que el oído también juega su pequeño pero importante papel, tanto estando entre fogones como en la mesa.

