Cisco y Tierra. De cervezas en Granada

Hace 15 años yo vivía en la Calle Lepanto, calle donde se encuentra el Cisco y Tierra. Por aquel entonces era una vieja tasca que regentaba una señora mayor, muy amable y pintoresca. Vendía botellines de cerveza y botellas de vino a las que acompañaba con unas tapas de pan con algo de embutido, que entregaba al cliente en papel de estraza. Era genial. El lugar era oscuro y olía a mil años atrás, pero era bonito. Tenía mucho encanto.
Hace unos días fui a Granada a echar unas cervezas y volví al Cisco y Tierra. Hace unos años cambió de dueño. No sé qué habrá sido de aquella buena mujer con mirada dulce, apuesto que vive en La Alpujarra con sus gallinitas y su huerto. Tan agustito. El local sigue teniendo encanto. Está decorado respetando su edad. Es añoso y presume de ello. No hay un hueco entre sus muros del que no cuelgue algún enser del pasado.






