Un estudio internacional en el que han intervenido el Instituto de Investigaciones Cromatográficas y Laboratorio de Química Orgánica de Gante en Bélgica, el Departamento de Química de la Universidad de Stellenbosch de Sudáfrica y la Universidad de Eindhoven situada en los Países Bajos, ha realizado una medición de elementos contaminantes en muestras de vino procedentes de botellas con tapón de corcho y botellas con tapón de rosca, se han encontrado elementos alteradores del sistema endocrino en las botellas de vino con tapón de rosca relacionados con el cáncer.
Al parecer, el motivo de la asociación cáncer-tapones de rosca, se debe al revestimiento de plástico incorporan para asegurar y garantizar el contenido de la bebida. El estudio echa por tierra a quienes aseguraban que el revestimiento no representaba ningún riesgo para la salud pública.

Si los problemas del TCA en los tapones de corcho dieron motivos para buscar alternativas a la hora de cerrar las botellas de vino, una de ellas, el tapón de rosca, ya ha provocado que un 2,2% de los vinos huelan a huevos podridos.